Cómo registrar tu música en SGAE y no dejar dinero sobre la mesa.
Cada vez que tu música suena en una radio, en un club, en un streaming o en un evento, se generan derechos de autor que alguien cobra. Si no estás registrado en SGAE, ese dinero no llega a ti. Así de sencillo y así de evitable.
Hay un dinero que existe, que se genera cada vez que tu música se reproduce, y que no vas a cobrar nunca si no haces un trámite que la mayoría de productores españoles de música electrónica ignora o pospone indefinidamente.
No porque sea complicado. Sino porque nadie les explicó que existe y que es suyo por derecho.
SGAE es la Sociedad General de Autores y Editores de España. Es la entidad que recauda los derechos de autor generados por el uso público de la música en territorio español y los distribuye a los autores registrados. Si produces música y vives en España, registrarte en SGAE es uno de los pasos más básicos y más ignorados de toda la cadena de monetización de tu trabajo.
Qué dinero cobra SGAE en tu nombre si estás registrado.
Cuando alguien usa tu música públicamente, se generan derechos de comunicación pública que SGAE recauda de los usuarios (clubs, radios, plataformas, eventos, bares con música) y distribuye entre los autores. Eso incluye:
- Cada vez que tu track suena en un club o festival que paga licencia a SGAE
- Cada vez que tu música se emite en una radio española, online o en FM
- Cada vez que tu canción aparece en una playlist de streaming en España
- Cada vez que tu música se usa en un evento, presentación o contenido audiovisual
- Los derechos generados por la sincronización de tu música en publicidad, cine o series
Si llevas años lanzando música en España sin estar registrado en SGAE, hay derechos generados por esas reproducciones que nunca vas a recuperar. Los derechos no se acumulan esperándote. Se pierden si no los reclamas a tiempo.
Los pasos exactos para registrarte y registrar tu música.
Hazte socio de SGAE
Entra en sgae.es y solicita el alta como socio. Necesitas ser autor (compositor, letrista o ambos) de al menos una obra. El proceso es online y gratuito. Solo necesitas tu DNI o NIE, datos bancarios para recibir pagos, y los datos de al menos una obra tuya para registrar.
Registra cada obra individualmente
Una vez socio, puedes registrar cada track desde tu área privada en sgae.es. Necesitas el título de la obra, los nombres de todos los autores (si hay colaboradores), el porcentaje de autoría de cada uno, y el tipo de obra (musical, musical con letra, etc.).
Indica el ISRC de cada track
El ISRC es el código de identificación internacional de grabaciones. Tu distribuidora (DistroKid, TuneCore, etc.) te asigna uno automáticamente cuando subes cada track. Incluirlo en el registro de SGAE vincula la obra registrada con la grabación que circula en las plataformas, lo que facilita la recaudación.
Espera el primer reparto
SGAE hace repartos periódicos, generalmente trimestrales o semestrales. Los primeros pagos pueden tardar varios meses en llegar porque hay un proceso de verificación y cruce de datos. La paciencia aquí no es opcional: el sistema tarda, pero el dinero llega si el registro está bien hecho.
Lo que mucha gente confunde: SGAE no es solo para música comercial.
Hay un mito muy extendido en la escena de la música electrónica independiente: que SGAE es «para los del pop» o para artistas con contratos con grandes sellos. Eso es completamente falso.
SGAE recauda y distribuye derechos de cualquier autor registrado, independientemente del género, del nivel de fama, del sello con el que publiques o de si eres completamente independiente. Un productor de minimal techno con 500 oyentes mensuales en Spotify tiene exactamente los mismos derechos a registrarse y cobrar que un artista con millones de seguidores.
La diferencia es que el artista con millones de seguidores cobra más porque sus obras se reproducen más. Pero el derecho a cobrar es el mismo.
SGAE y las plataformas de streaming: cómo funciona la recaudación digital.
Spotify, Apple Music, Tidal y el resto de plataformas de streaming pagan dos tipos de derechos por cada reproducción: los derechos de master (que van al sello o distribuidor y de ahí al artista) y los derechos de autor (que van a la entidad de gestión colectiva, en España SGAE, y de ahí al autor registrado).
Cuando tu distribuidora te paga los royalties de Spotify, eso son los derechos de master. Pero hay otra parte, los derechos de autor, que Spotify paga directamente a SGAE, y que SGAE distribuye entre los autores registrados.
Si no estás registrado en SGAE, esa segunda parte del dinero generado por tus streams en España no llega a ti. Va al fondo general de SGAE y se distribuye entre otros autores registrados. Tu música genera ese dinero igualmente. Simplemente no lo recibes tú.
Cuánto se puede llegar a cobrar siendo realistas.
Los importes de SGAE para un productor independiente de música electrónica con carrera en desarrollo no son enormes. Hay que ser honesto sobre eso. Con 10.000-50.000 streams mensuales en España, los derechos de autor que genera SGAE pueden estar entre 50 y 300 euros al año dependiendo de cómo se reproduzca tu música y en qué contextos.
No es suficiente para vivir de ello solo. Pero es dinero real que ya generaste y que te pertenece. Y se acumula con el catálogo: cuantos más tracks registrados tengas y más tiempo lleven activos, más derechos acumulas. Un productor con 5 años de catálogo registrado en SGAE y presencia regular en clubs y festivales puede estar cobrando cantidades significativas que no habría cobrado nunca sin ese registro.
El error que no puedes permitirte: registrar tarde.
Los derechos de SGAE no son retroactivos de forma indefinida. Si registras una obra hoy, empiezas a cobrar los derechos generados desde hoy en adelante, no desde el día que la lanzaste hace tres años. Cada mes que pasa sin registrar una obra es un mes de derechos que no vas a cobrar nunca.
El mejor momento para registrar cada track en SGAE es antes de lanzarlo o en el mismo momento del lanzamiento. El segundo mejor momento es ahora mismo, con todo lo que tengas publicado y no registrado todavía.
Entra antes de que sea demasiado tarde.
Solo trabajo con 50 artistas al año. No más. Cada plaza que se ocupa es un año menos de oportunidad para el siguiente. Si esperas, puede que tu hueco ya no exista cuando decidas que es el momento.
50 plazas al año. Sin excepciones. Cada año que pasa sin estrategia es un año de resultados que no vuelven.
