Cómo subir tu música a Spotify sin parecer un aficionado.
Subir música a Spotify es lo más fácil del mundo, aunque parezca imposible. Eso sí, hay que hacerlo bien, con un perfil que parezca de artista profesional, es lo que casi nadie hace, porque creen que lo importante es hacer buena música.
Cualquiera puede subir una canción a Spotify hoy mismo. Coges un distribuidor, rellenas un formulario y en 24-48 horas tu música está disponible. Esa parte no tiene ningún misterio.
El problema es que la mayoría de productores se quedan ahí. Suben la canción, comparten el link, y dejan todo lo demás al azar. El perfil de artista a medio terminar, sin una buena biografía que refleje su concepto, sin una imagen coherente como artista y sin nada que le diga a un oyente nuevo por qué debería quedarse a escuchar más. Y creen que el trabajo está hecho por tener una canción en las plataformas digitales, y eso no es más que el principio.
Subir música sin preparar el terreno alrededor es como abrir una tienda y dejar el escaparate vacío. La gente pasa por delante y sigue caminando como te podrás imaginar. Nadie va a entrar a preguntar, que es lo que vendes. Bueno algún enterado puede hacerlo, pero tu como artista no quieres depender de 1 o 2 personas, tu necesitas al mundo entero.
Elige bien tu distribuidor, no el más barato.
Label Engine, DistroKid, TuneCore, Amuse, RouteNote… hay decenas de opciones y todas prometen lo mismo. Lo que de verdad importa al elegir es:
- Que tenga acceso directo a Spotify for Artists sin demoras
- Que te permita programar el lanzamiento con antelación (mínimo 2-3 semanas, para poder hacer pitching a playlists editoriales)
- Que no retenga tus derechos ni te cobre comisión excesiva sobre streams, lo cual tienes que analizar bien. La mayoría te dicen que los derechos de autor son tuyos al 100%, pero a la hora de la verdad se llevan un gran porcentaje de tus royalties.
El precio no debería ser el único criterio, como todo en esta vida. Un distribuidor que te complica el proceso de pitching a Spotify te puede costar mucho más en oportunidades perdidas que lo que te ahorras en la suscripción, por muy barata que sea.
Reclama tu perfil de artista antes de lanzar.
Spotify for Artists existe para que tengas control sobre cómo te presentas. Si no lo has reclamado todavía, esto debería ser lo primero que hagas, antes incluso de pensar en la siguiente canción:
- Foto de perfil profesional, coherente con tu imagen en otras redes
- Biografía que diga algo sobre tu música y sobre ti: tu género, tu trayectoria, qué te hace distinto (no una frase genérica de «productor apasionado por la música») ¿En serio? Cuando veo estas frases, o el típico: Mi música te sumergirá en un viaje sonoro. ¿En serio?
- Imagen de cabecera (header) actualizada con cada lanzamiento importante
- Enlaces a tus redes y a tu sitio web conectados correctamente. Esto parece una tontería, pero redireccionar a las personas a tus redes sociales donde creas contenido entorno a tu música, es buenísimo, ya que conectan contigo directamente, no solo con tu música
Un perfil vacío o a medias le dice al oyente nuevo, y también a los curadores de playlists editoriales, que esto no es algo que te tomes en serio. Y si tú no te lo tomas en serio, ¿por qué deberían hacerlo ellos?
El pitch a Spotify editorial no es opcional.
Cuando programas un lanzamiento con al menos una semana de antelación, Spotify te permite enviar tu canción al equipo editorial para optar a playlists oficiales como las que llevan el nombre de tu género. Mucha gente ni siquiera sabe que existe esta opción, y la deja en blanco. O hacen un pitch que no transmite nada, no saben que instrumentos usaron, que emociones provoca su canción. O lo más importante hacen una descripción paupérrima.
Tienes que rellenar cada campo con cuidado: género específico, instrumentos destacados, estado de ánimo de la canción, y sobre todo, el campo de descripción libre, donde puedes explicar en pocas frases por qué esa canción merece estar en esas playlists, ya sea por tu estilo de producción, por su energía o porque está inspirada en alguna discográfica o artista.
El día del lanzamiento no es el final, es solo el principio.
Subir la canción y desaparecer es el error más común. Las primeras 24-48 horas después de un lanzamiento son las que más pesan para el algoritmo a la hora de decidir si te empuja o no. Eso significa:
- Avisar a tu lista de email y redes el mismo día, no días después
- Pedir a tu círculo cercano que guarde la canción en su biblioteca (no solo que la escuche una vez)
- Tener contenido preparado de antemano para publicar en redes ese mismo día, y durante las dos primera semanas después de su lanzamiento, no improvisado a última hora. De hecho, deberías tener contenido las dos semanas antes y las dos semanas después del lanzamiento como mínimo para crear algo de hype sobre tu nueva canción
Spotify mide el comportamiento de tus oyentes en esas primeras horas: si guardan la canción, si la añaden a playlists propias, si terminan de escucharla entera. Eso pesa mucho más que el simple número de streams.
La diferencia entre subir música y lanzar música.
Subir música es un trámite técnico que cualquiera resuelve en una tarde, hay millones de personas haciendo lo mismo, todos los días del año. Lanzar música es un proceso que empieza semanas antes del día de salida y continúa semanas después. La mayoría de productores solo hace lo primero, y luego se pregunta por qué nadie escucha su trabajo. ¿En serio todavía se lo preguntan? Después dirán que es culpa del algoritmo o la mala suerte.
Entra antes de que sea demasiado tarde.
Solo trabajo con 50 artistas al año. No más. Cada plaza que se ocupa es un año menos de oportunidad para el siguiente. Si esperas, puede que tu hueco ya no exista cuando decidas que es el momento.
50 plazas al año. Sin excepciones. Cada año que pasa sin estrategia es un año de resultados que no vuelven.
